sábado, 19 de diciembre de 2009

De la autodestrucción / conservación


Cuando una persona siente que todo falla, que su rumbo se pierde, que la luz se apaga... Entra en lo que llamamos la espiral de la autodestrucción.

El ser humano tiene un instinto natural que le hace solucionar todos los problemas que le preocupan de una manera rápida, cuanto antes, para así sentirse mejor de nuevo. Esto, ocasionalmente (más habitualmente de lo que podemos pensar) puede llevar a muchos errores y, en consecuencia, a un mal aun mayor, la destrucción de la vida. Este es el que podemos considerar como el principio de la autodestrucción personal. ¿Suena paradójico no? Para evitar el sufrimiento, nos destruimos, y cuanto más sufrimos, más nos destruimos...

Contrario a este sentimiento y a este actuar está nuestro principio de conservación de la vida. Nadie quiere morir, nadie quiere desaparecer, nadie quiere dejar de existir, nadie quiere destruirse por completo. Todos deseamos sobrevivir, al fin y al cabo, es nuestra naturaleza, hasta que el cuerpo aguante...

De esta manera la autodestrucción y la conservación deben alcanzar en algún momento un punto tal que se hallen en equilibrio. Así, es como se consigue la supervivencia, al menos una supervivencia ficticia en el subconsciente de la persona.

6 comentarios:

  1. Este post (por lo menos por mi parte) será corto puesto que no tengo mucho que decir, ya que, nuestro querido escritor ya lo ha dicho todo.

    El ser humano se contradice por naturaleza puesto que, como bien ha dicho nuestro Chaly, tiene el mismo deseo de vivir y de morir. De ahí, que haya gente que, aunque deseen destruirse, no pueda precisamente por el miedo a morir y al dolor.

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  2. Bueno pues .. después de tu relfexión no sé muy bien que decir pero .. Al fin y al cabo, la vida es eso, ¿no? Solucionar problemas. Sean gordos, grandes, pequeños, de un color o de otro .. Podría decirse que la vida se reduce a eso. y, como tú ya has dicho, se pueden solucionar para bien, o para mal, pero detrás de una mala solución, siempre se encuentra la hostia contra el suelo, hablando claro. A veces te tienes que dar la hostia, a veces es necesaria la autodestrucción para darte cuenta, para aprender.

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  3. Por contestar a tu artículo, yo diría que estoy en desacuerdo en eso de que por naturaleza busquemos soluciones rápidas y superficiales a nuestros problemas (y en consencuencia, a otras cosas que dices).
    Igual deberías poner algún ejemplo

    Me gusta tu blog, tío
    un saludo!

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  4. Querido Carlangas, por supuesto que el sentido natural del ser humano, es precipitarse... Otra cosa muy distinta es que logremos la capacidad de decir: ¡Espera, recapacita, piensa antes de actuar!.

    Como ejemplos, te puedo citar cualquier tipo de violencia... este tío me está comiendo la oreja, le parto la boca, y tan contentos :). Por suerte, otros tantos en esa situación pensamos en las consecuencias de ese acto y decidimos simplemente pasar del tema, o recurrir al diálogo.

    Más ejemplos te puedo citar el emborracharse ante un problema, el fumar (en algunos casos), hacer deporte para sentirte mejor contigo mismo (que no para estar sano), y, el más triste de todos... Enamorarse... si pensáramos en las consecuencias... la especie humana se habría extinguido a los dos días de aparecer su capacidad racional :P

    Espero haber aclarado, al menos un poco, tu pregunta. Es un placer y un honor que leas estas líneas, y espero volver a verte por aquí.

    Un saludo

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  5. Deleuze escribía sobre la autodestrucción como obra de arte...¿Qué tal?

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  6. NO ES "QUERER" MORIRSE. EL SUCIDIO NO BUSCA LA MUERTE COMO FIN ULTIMO, SI NO DEJAR DE SUFRIR. BUSCAMOS DEJAR DE SUFRIR, NO MORIR. ES COMO EL CORTO CIRCUITO ENTRE LA AUTODESTRUCCION Y LA CONSERVACIÓN.

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